jueves, 26 de mayo de 2011

ENSAYO SOBRE EL ARTÍCULO DEL BANCO MUNDIAL


EL CONOCIMIENTO COMO NUEVO FACTOR DE DESARROLLO Y CRECIMIENTO ECONÓMICO
Según la teoría económica, los dos principales factores productivos son el capital y el trabajo. Sin embargo, desde hace algunos años se empieza a reconocer un tercer factor de producción -el conocimiento- como generador de riqueza en las economías. Como elemento exógeno al proceso productivo, el conocimiento ha estado siempre presente y ha posibilitado el desarrollo económico. No obstante, existen dos hechos que pueden explicar la importancia adquirida por el conocimiento en los últimos años. Por un lado, las nuevas técnicas de medición están permitiendo una mejor visión del conocimiento y, por otro, el desarrollo de las tecnologías de la información y del conocimiento, su difusión y su distribución a través de todos los sujetos que configuran la economía. En definitiva, las actuales economías -y con ellas todos los agentes económicos- se encuentran inmersas en un proceso de transformación que significa el paso de una economía industrial a una basada en el conocimiento. La serie anual de informes  No 21, que publica el Banco Mundial,  constituye un documento valiosísimo para poder comprender la inserción del conocimiento como base de una nueva economía basada en este recurso. Según el mismo “el crecimiento económico y el bienestar son abordados no ya desde la perspectiva de la producción de bienes sino desde la perspectiva del conocimiento”. Este informe muy bien puede considerarse como el punto de partida para la creación de una nueva ciencia económica fundamentada en el conocimiento.
De esta manera, es posible definir una 'economía basada en el conocimiento' desde una perspectiva apuntalada en la producción, distribución y uso del conocimiento y de la información.
Dicho de otra manera, si el conocimiento, vinculado por definición al factor trabajo, representa una oportunidad de desarrollo económico, también constituye una nueva forma de exclusión del sistema para las personas, comunidades o instituciones que no dispongan de los mecanismos de inserción en la economía global del conocimiento. Los países en vías de desarrollo, con problemas internos de estabilidad política y de gobernabilidad y con los problemas fundamentales de la población sin resolver, han olvidado la inversión en ciencia y tecnología y han descuidado su sistema educativo. Así, la brecha entre las naciones pobres y ricas cada vez es mayor y la dependencia tecnológica ha colocado a los países en desarrollo en una gran desventaja competitiva. La ciencia y la tecnología ya no constituyen recursos exclusivos de las naciones ricas, sino un ingrediente de progreso sin el cual las naciones pobres difícilmente podrán sobrevivir y mantener su identidad. Tal  es así, que el informe del Banco Mundial sobre el desarrollo mundial para los años 1998-1999, propone la necesidad de abordar las desigualdades de desarrollo desde la óptica del conocimiento. El informe deja ver claramente las grandes diferencias que existen entre los países industrializados y aquéllos en vías de desarrollo respecto a la capacidad de generar conocimiento, hasta el punto de insinuar que tales diferencias son aún más grandes que las que tienen que ver con el ingreso, destacando también que la producción de conocimiento y la innovación tecnológica resultan ahora los componentes básicos que determinan la competencia internacional y el crecimiento económico. La importancia del desarrollo de nuevos conocimientos dentro de la revolución científica global de las últimas décadas se constituye en un reto para aquellos países que pretenden conservar los patrones de competitividad y de aquellos que buscan implantar políticas de desarrollo tendientes a lograr un liderazgo mundial.
Todo lo anterior es válido, si los avances tecnológicos “dan la oportunidad de sacar a más personas de la pobreza más rápidamente que antes en toda la historia de la humanidad”; se debe aprovechar el poder de la nueva economía para “ayudar a las personas de todas partes a cumplir sus sueños”. Conocimiento, ciencia y tecnología deberán encontrarse al alcance de todos, distribuidos de manera tal que se garantice igualdad de oportunidades y posibilidades de lo contrario sólo logrará que la brecha entre países ricos y pobre sea mayor.

domingo, 15 de mayo de 2011

INFOGRAFIA "COMPONENTES DE LA COMPUTADORA"

BIBLIOTECAS DEL FUTURO

Según, Estela Chahbenderian, “el impacto de la tecnología, en el ámbito profesional de las bibliotecas, va más allá de la introducción de las computadoras”. En este punto coincidimos con la especialista, debido a que consideramos que el gran desarrollo que han atravesado  estas tecnologías, han venido de la mano de grandes cambios sociales y/ó  culturales, y como es de esperar las Bibliotecas no se pueden escapar a las nuevas realidades. Es interesante analizar estos procesos que introducen a las computadoras y como este hecho deriva   en    poder acceder a una Biblioteca desde cualquier lugar del mundo. Implicando un cambio en la manera de organizar y presentar la información para favorecer la identificación y confiabilidad de la misma.
El Catálogo, como una herramienta fundadora de la organización de una biblioteca, también debió atravesar estas transformaciones, no se trata ya de unidades físicas, sino de colecciones de información para satisfacer las necesidades de los usuarios.
Consideramos que lo abordado en el texto introductorio guarda relación con “las bibliotecas del futuro”, en cuanto a la profundización puntual de incorporar Internet como herramienta de acceso a la información en las bibliotecas.
Más allá de los puntos en común, el segundo texto esboza, además, la situación  educativa de las bibliotecas públicas en cuanto a la formación de usuario para combatir el analfabetismo cibernético. Plantea la necesidad de la bibliotecarización de la red para normalizar y organizar la información que se encuentra totalmente desorganizada en la Web.
Teniendo en cuenta lo expuesto, concluimos que si bien la biblioteca no puede desoír el avance tecnológico y cumplir meramente el rol de conservación de colecciones bibliografícas, se necesitan los medios para satisfacer las nuevas necesidades de los usuarios, sin dejar de lado la posibilidad de una biblioteca en la que convivan el soporte papel y la información organizada de la Web. 
(ALUMNAS: GOMEZ, María- MARTINEZ, Gladys- MARTINEZ, Lorena)